El zinc no aparece en los titulares tan seguido como la vitamina C, pero es uno de los minerales más importantes del cuerpo. Está presente en cada célula y es necesario para más de 300 enzimas. Participa en la división celular, la cicatrización, el sentido del gusto y el olfato, la síntesis de proteínas y, sobre todo, en el funcionamiento del sistema inmune. Como el cuerpo no lo almacena en grandes cantidades, necesitamos un aporte regular.
Zinc: guardián del sistema inmune
Su relación con las defensas es tan estrecha que la revisión de Wessels, Maywald y Rink, publicada en Nutrients en 2017, lo describe como un guardián de la función inmune. El zinc es necesario para el desarrollo y la actividad de las células de defensa, y su deficiencia se asocia con una mayor susceptibilidad a las infecciones. Es uno de los nutrientes a vigilar cuando hablamos de inmunidad.
El zinc y el sueño
Lo que mucha gente no sabe es que el zinc también influye en el sueño. Investigaciones recogidas en el International Journal of Molecular Sciences en 2017 lo presentan como un modulador del sueño, capaz de afectar tanto su cantidad como su calidad. Una revisión sistemática de ensayos clínicos publicada en Health Science Reports en 2024 analizó precisamente la suplementación con zinc y la calidad del sueño en humanos, reforzando este interés más allá de la inmunidad.
Signos de déficit de zinc
El déficit de zinc no siempre es evidente. Puede manifestarse como infecciones frecuentes, cicatrización lenta, caída de cabello, alteraciones del gusto o del olfato y mayor fatiga. Es más probable en personas con dietas bajas en carnes y mariscos, en vegetarianos y veganos, en adultos mayores y en quienes tienen problemas de absorción intestinal.
Fuentes de zinc y cuánto es suficiente
Las mejores fuentes alimentarias son los mariscos, especialmente las ostras, las carnes rojas, las aves, las legumbres, las semillas de calabaza y los frutos secos. En las dietas urbanas con muchos alimentos procesados, el aporte de zinc suele quedar por debajo de lo recomendado sin que la persona lo note.
Conviene no exagerar: dosis muy altas de zinc durante mucho tiempo pueden interferir con la absorción del cobre y causar molestias. Por eso la clave está en un aporte equilibrado que complemente la dieta, no en megadosis. Como en casi todo en nutrición, más no siempre es mejor.
El zinc en las ZenPop Calma
En ZenPop, el zinc forma parte de las gotas, donde se suma a la vitamina D3, la vitamina C y el magnesio L-treonato. Esta combinación apunta a dos frentes a la vez: apoyar tus defensas y acompañar tu descanso. Llevarlo en gotero hace fácil cubrir un mineral que muchas personas consumen por debajo de lo necesario, sin tener que sumar otra pastilla a tu día.