Por Equipo ZenPop
· 2 de junio de 2026
El zinc es un mineral esencial presente en cada célula del cuerpo y necesario para más de 300 enzimas. Participa en la división celular, la cicatrización, el sentido del gusto y el olfato, la síntesis de proteínas y, de forma muy destacada, en el funcionamiento del sistema inmunológico. Como el cuerpo no almacena zinc en grandes cantidades, necesitamos un aporte regular a través de la dieta; sus fuentes principales son las carnes, los mariscos, las legumbres y las semillas, alimentos que no siempre abundan en los patrones alimentarios urbanos.
Su relación con la inmunidad es tan estrecha que la revisión de Wessels, Maywald y Rink en Nutrients (2017) describe al zinc como un guardián de la función inmune. El mineral es necesario para el desarrollo y la actividad de las células de defensa, y su deficiencia se asocia con una mayor susceptibilidad a las infecciones. Mantener niveles adecuados es una de las formas más básicas y efectivas de apoyar las defensas.
Menos conocida, pero igual de interesante, es su conexión con el sueño. Investigaciones recogidas en International Journal of Molecular Sciences (Cherasse y Urade, 2017) sitúan al zinc como un modulador del sueño, capaz de influir en su cantidad y calidad. Una revisión sistemática de ensayos clínicos publicada en Health Science Reports (2024) analizó la suplementación con zinc y la calidad del sueño en humanos, reforzando el interés por este mineral más allá de la inmunidad.
En ZenPop, el zinc forma parte de las gotas, sumándose a la vitamina D3, la vitamina C y el magnesio L-treonato para crear una fórmula que cuida tus defensas y acompaña tu descanso. Llevarlo en gotero facilita complementar tu alimentación con un mineral que muchas personas consumen por debajo de lo recomendado.