Por Equipo ZenPop
· 14 de junio de 2026 · 2 min de lectura
En muchas casas peruanas, una infusión de hoja de naranjo es el remedio de la abuela para los nervios. Detrás de esa tradición hay química real: las hojas y flores del naranjo amargo concentran aceites aromáticos como el linalol, una molécula que se asocia con la relajación tanto al beberla como al simplemente olerla.
El linalol y la vía del aroma
La hoja de naranjo (Citrus aurantium) es rica en linalol y acetato de linalilo, terpenos también presentes en la lavanda. Estudios de aromaterapia se han asociado con reducción de la ansiedad y de la frecuencia cardiaca al inhalar estos compuestos, lo que sugiere que parte del efecto calmante llega por la vía olfativa, además de lo que aporta la propia infusión.
Calma que entra por los sentidos
El aroma cítrico y floral del naranjo activa una respuesta sensorial agradable que contribuye a desacelerar. Ensayos con esencia de azahar, de la misma planta, se asociaron con menos ansiedad en situaciones de estrés como la sala de espera previa a un procedimiento, reforzando el papel del olor en la sensación de calma.
Cómo disfrutarla en el día
Una bebida fría de hoja de naranjo en un momento de pausa combina dos efectos: el sabor suave y refrescante, y el aroma que invita a respirar más lento. Tomarte unos segundos para percibir ese perfume cítrico antes de beber potencia la sensación de serenidad.
Fuentes
Akhlaghi M et al. Citrus aurantium blossom and preoperative anxiety. Revista Brasileira de Anestesiologia, 2011.
Pimenta FCF et al. Anxiolytic effect of Citrus aurantium essential oil. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 2016.