Por Equipo ZenPop
· 14 de junio de 2026 · 2 min de lectura
No toda la calma tiene que ver con dormir. A veces solo quieres bajar las revoluciones a media tarde sin terminar adormecido. Ahí la manzanilla brilla: su efecto relajante es lo bastante suave como para acompañar un descanso en el día, sumando además una acción antiinflamatoria que ayuda a sentir el cuerpo más a gusto.
Una calma suave, no una siesta forzada
La apigenina de la manzanilla se une a receptores relacionados con el GABA, pero su efecto es lo bastante moderado como para asociarse con relajación más que con sedación profunda. Por eso una bebida de manzanilla en el día contribuye a aflojar la tensión sin nublarte ni quitarte el foco para seguir con tus actividades.
El componente antiinflamatorio
Además de la apigenina, la manzanilla aporta compuestos como el bisabolol y el camazuleno, que se asocian con efectos antiinflamatorios y digestivos suaves. Esa sensación de un estómago más tranquilo y un cuerpo menos tenso suma a la percepción global de calma, sobre todo después de comer.
Un ritual de pausa en el día
Tomar un momento para una bebida de manzanilla fría a media tarde funciona como un pequeño ritual de pausa. Ese gesto de parar, respirar y disfrutar el sabor ayuda a interrumpir la inercia del día y a reconectar con una sensación más serena.
Fuentes
Srivastava JK et al. Chamomile: A herbal medicine of the past with bright future. Molecular Medicine Reports, 2010.
Miraj S, Alesaeidi S. A systematic review study of Matricaria recutita chamomile. Electronic Physician, 2016.