Por Equipo ZenPop
· 14 de junio de 2026 · 2 min de lectura
Si das vueltas en la cama y tu mente no se apaga, la manzanilla es uno de los primeros aliados naturales en los que pensar. Esta flor se usa hace siglos como infusión nocturna, y la ciencia moderna apunta a un compuesto concreto, la apigenina, como responsable de esa sensación de calma que contribuye a que concilies el sueño con más facilidad.
Qué es la apigenina y por qué importa para el sueño
La manzanilla (Matricaria chamomilla) es rica en apigenina, un flavonoide que se une a los receptores benzodiacepínicos y GABA del cerebro. El GABA es el principal neurotransmisor que reduce la actividad neuronal, y esa unión se asocia con una sensación de relajación suave que ayuda a preparar el cuerpo para dormir, sin el efecto sedante fuerte de un medicamento.
Qué dice la evidencia sobre la manzanilla y el descanso
Algunos ensayos en adultos mayores y en mujeres en posparto observaron que el consumo regular de extracto de manzanilla se asoció con mejoras en la calidad del sueño reportada. Los efectos suelen ser moderados y se notan mejor cuando la manzanilla forma parte de una rutina constante, no como una solución de una sola noche.
Cómo incorporarla a tu rutina de noche
Lo ideal es tomar tu infusión de manzanilla unos 30 a 45 minutos antes de acostarte, en un ambiente con luz tenue y sin pantallas. Esta señal repetida noche tras noche ayuda a tu cuerpo a asociar el sabor y el calor de la bebida con el momento de bajar revoluciones.
Fuentes
Srivastava JK et al. Chamomile: A herbal medicine of the past with bright future. Molecular Medicine Reports, 2010.
Hieu TH et al. Therapeutic efficacy and safety of chamomile. Phytotherapy Research, 2019.